Cinco pautas para una comunicación respetuosa en medios, redes sociales, aulas y entidades.
01La persona antes que la condición
Utiliza siempre la expresión «persona con discapacidad» en lugar de términos peyorativos o reduccionistas como «discapacitado», «minusválido», «inválido» o «afectado».
Correcto: «Persona con parálisis cerebral», «Persona sorda».
02Desterrar el tono paternalista o compasivo
Evita presentar la vida diaria como una tragedia ni como un acto de "heroísmo extraordinario". La inclusión se fundamenta en la justicia y los derechos humanos, no en la caridad.
Enfoque: Ciudadanía activa con autonomía y proyectos propios.
03Imágenes diversas y siempre consentidas
Muestra a personas con discapacidad en situaciones habituales de trabajo, ocio, estudio y vida comunitaria, contando siempre con su autorización expresa e informada.
Representación: Diversidad real de edades, géneros y entornos rurales y urbanos.
04Garantizar formatos accesibles
Toda comunicación institucional o comunitaria debe prever alternativas: subtitulado en vídeos, textos alternativos descriptivos en imágenes, tipografía legible y resúmenes en lectura fácil.
Principio: Información que llega a todas las personas sin exclusión.
05Poner el foco en los derechos y capacidades
Subraya el talento profesional, el criterio personal y las aportaciones a la sociedad extremeña. La barrera principal reside en los entornos físicos o actitudes no adaptadas, no en la condición de la persona.
Declaración central: «Nada sobre nosotros sin nosotros». Participación activa en la toma de decisiones.